La Casa de la Cilla explica una parte menos visible del funcionamiento económico de la ciudad: la recaudación y almacenamiento de productos entregados como rentas eclesiásticas.
Qué era una cilla
Las cillas eran edificios de administración y depósito donde se recibían tributos pagados en especie, especialmente granos, aceite y otros productos agrícolas.
Un edificio del siglo XVIII
La casa sanluqueña fue construida por el Cabildo de las Iglesias de Sevilla. Sobre su portada permanece un azulejo con la Giralda entre jarrones de azucenas, emblema de la institución promotora.
Diezmos y primicias
Su cometido principal era centralizar la recepción de los diezmos y primicias. El edificio combina por ello representación institucional, vivienda y amplios espacios de almacenaje.
Después de la desamortización
Con la abolición de los diezmos y la desamortización del siglo XIX, la Cilla perdió su función original y pasó a manos particulares, iniciando nuevas etapas de uso.
Parte del eje patrimonial
Su posición entre el Castillo, las bodegas del Barrio Alto y la Iglesia de la O la convierte en una pieza relevante del recorrido histórico de la calle Luis de Eguílaz.