El Castillo de Santiago ocupa una posición dominante en el Barrio Alto. Su escala y su presencia urbana expresan tanto una función defensiva como la autoridad de la Casa de Medina Sidonia.
Construcción y promotor
La fortaleza fue promovida en la segunda mitad del siglo XV por Enrique de Guzmán, II duque de Medina Sidonia. Su construcción se sitúa en el contexto de consolidación del poder ducal y de control del entorno de la desembocadura.
Arquitectura
El conjunto responde a una fortificación de planta compleja, con murallas, torres y dependencias organizadas alrededor de espacios interiores. Entre sus elementos más reconocibles se encuentra la torre del homenaje. Las distintas fases de uso y restauración explican que el edificio deba leerse como una construcción histórica transformada, no como una pieza inmóvil.
Defensa y representación
Además de su valor militar, el castillo actuó como manifestación de prestigio. La arquitectura fortificada transmitía dominio territorial y reforzaba la posición del linaje de los Guzmanes.
Su papel en la ciudad
El castillo forma parte del paisaje del Barrio Alto y mantiene una relación directa con otros enclaves históricos cercanos, como la iglesia de Nuestra Señora de la O y el palacio de Medina Sidonia. Su estudio permite comprender la organización del núcleo señorial sanluqueño.