Durante dos jornadas, Bajo de Guía se convierte en el punto de paso de las hermandades rocieras gaditanas que atraviesan el río en barcazas.
Una puerta hacia Doñana
La situación de Sanlúcar frente al parque convierte la playa de Bajo de Guía en el acceso tradicional de las hermandades de Cádiz al camino rociero.
El cruce del Guadalquivir
Carretas, vehículos, caballos y peregrinos embarcan de forma ordenada en grandes barcazas. Las mareas y el estado de la playa condicionan cada edición.
La hermandad de Sanlúcar
La hermandad local inicia su jornada con la misa de romeros y recorre la ciudad hasta Bajo de Guía, donde se incorpora al cruce hacia la otra orilla.
Una operación compleja
El embarque requiere coordinación de seguridad, tráfico, sanidad, emergencias y protección del espacio natural. El Puesto de Mando Avanzado concentra esa organización.
Paisaje, rito y memoria
La imagen de las carretas entrando en el agua forma parte de la memoria colectiva sanluqueña y enlaza la tradición religiosa con el paisaje vivo de la desembocadura.