Antes de convertirse en espacio cultural, el edificio de La Merced tuvo una historia religiosa que comenzó con la antigua ermita de Nuestra Señora de Belén.
Una fundación del siglo XVI
La documentación municipal sitúa el origen del edificio en una ermita de 1563. Su advocación terminó dando nombre a la Cuesta de Belén.
De ermita a convento
Con el tiempo, el enclave evolucionó y quedó integrado en un conjunto conventual. La arquitectura conservada refleja varias etapas y usos sucesivos.
Transformación urbana
El edificio se encuentra en un punto estratégico entre el Barrio Alto y el Barrio Bajo, junto a Las Covachas, el mercado y el Palacio Ducal.
Del culto a la cultura
Tras dejar atrás su función religiosa, el inmueble fue rehabilitado y abierto al público como espacio cultural en 1993.
Leer las capas del edificio
La ermita no puede contemplarse hoy como una construcción independiente, pero su memoria explica el nombre del lugar y la trayectoria del actual auditorio.