La iglesia de San Diego conserva la memoria de un conjunto conventual que cambió varias veces de función entre los siglos XVII y XIX.
Una fundación franciscana
Los franciscanos descalzos se instalaron inicialmente en la ermita de San Blas. A finales del siglo XVII levantaron un nuevo convento frente al Castillo de Santiago, en un sector entonces ocupado por huertas.
Guerra, cierre y reutilización
Durante la ocupación francesa de 1810 el convento fue cerrado y utilizado como penitenciaría. Tras la desamortización de 1835, parte del conjunto pasó a desempeñar funciones hospitalarias.
Hospital de la Misericordia
Desde 1837 el edificio conventual se vinculó al Hospital de la Misericordia. Esta reutilización explica que la iglesia quedara integrada en un ámbito asistencial durante buena parte de su historia contemporánea.
Un templo conservado
Aunque el convento perdió su uso original, la iglesia se mantuvo como uno de los testimonios religiosos más reconocibles del entorno del Castillo y del Barrio Alto.
Lectura urbana
San Diego permite comprender cómo los edificios religiosos de Sanlúcar fueron adaptándose a necesidades militares, penitenciarias y sanitarias sin desaparecer por completo.