Los jardines conservan la memoria de una época en la que Las Piletas fue espacio de baños, paseo, salud y sociabilidad.
Agua, playa y ciudad
El lugar estuvo asociado a manantiales y aguas a las que se atribuyeron cualidades beneficiosas, dentro de la cultura balnearia desarrollada entre los siglos XIX y XX.
Un espacio de paseo
Más allá de los baños, el jardín funcionó como lugar de encuentro y descanso en el frente marítimo, ligado al crecimiento del veraneo en Sanlúcar.
San Faustino Míguez y las aguas
La memoria del jardín está relacionada con el sacerdote, educador e investigador Faustino Míguez, quien estudió manantiales locales y mantuvo un vínculo destacado con Las Piletas.
Recuperación contemporánea
Las actuaciones municipales recientes han buscado recuperar la fisonomía del recinto, reabrirlo al público y mejorar su accesibilidad.
Patrimonio cotidiano
Su importancia no depende únicamente de grandes elementos arquitectónicos: reside también en los recuerdos familiares, las costumbres estivales y la continuidad del paseo marítimo.