La Laguna de Tarelo demuestra cómo un espacio surgido de una transformación humana puede adquirir un notable valor ecológico. La extracción de áridos dejó al descubierto el nivel freático y originó una lámina de agua que hoy forma parte del paisaje protegido de Doñana.
Origen reciente
La Junta de Andalucía sitúa su formación en la década de 1980, cuando la extracción de áridos alcanzó el nivel freático. No es, por tanto, una laguna natural antigua.
Un humedal consolidado
La presencia permanente o prolongada de agua permitió el desarrollo de un hábitat utilizado por distintas especies de aves acuáticas. Su interés actual procede de esa colonización ecológica posterior.
Observación de aves
Existe un observatorio próximo al aparcamiento del Pinar de La Algaida. La visita puede combinarse con los senderos forestales y otros puntos del sector gaditano de Doñana.
Vegetación y orillas
Las comunidades vegetales varían según la profundidad, la estacionalidad y el grado de inundación. La transición entre agua libre, orillas y pinar aumenta la diversidad de ambientes.
Protección y visita responsable
La observación debe realizarse sin abandonar las zonas habilitadas ni alterar la fauna. El silencio y la distancia son especialmente importantes durante los periodos de cría y descanso migratorio.