El Mercado de Abastos es, a la vez, edificio, espacio comercial y pieza urbana. Su valor procede tanto de su historia constructiva como de la continuidad de la compra diaria y del pequeño comercio.
Origen del mercado
El proyecto se remonta al siglo XVIII, cuando el Ayuntamiento buscó reunir en un solo lugar la venta de carnes, frutas, verduras y otros alimentos que se distribuían por diferentes puntos de la ciudad.
Una localización estratégica
Se sitúa junto a Las Covachas y al pie del antiguo conjunto ducal, en una zona de transición entre el Barrio Alto y el Barrio Bajo. Esa posición explica su importancia en la circulación urbana y comercial.
Reformas sucesivas
El edificio ha sido objeto de modificaciones durante los siglos XIX, XX y XXI. Cada intervención ha intentado adaptar el mercado a nuevas necesidades sanitarias, comerciales y de accesibilidad.
Rehabilitación contemporánea
La rehabilitación iniciada en 2014 culminó con la reapertura del mercado tras una inversión cercana a 6,5 millones de euros, según el Ayuntamiento.
Un patrimonio en uso
Su principal singularidad es que continúa cumpliendo la función para la que fue creado. La actividad de los puestos, los productos locales y la relación con el comercio del entorno forman parte de su patrimonio vivo.