El salinete pasa desapercibido por su tamaño, pero representa una parte excepcional de la biodiversidad de los esteros y salinas del sur peninsular.
Un pez de aguas difíciles
El salinete está adaptado a ambientes con grandes cambios de salinidad, temperatura y nivel de agua. Esa resistencia no evita que sus poblaciones sean vulnerables a la alteración del hábitat.
Presencia en Sanlúcar
La Junta de Andalucía incluye las salinas de Bonanza y las salinas de Sanlúcar entre las localidades donde se controla la especie. Algunas de estas poblaciones presentan una situación de conservación especialmente delicada.
Hábitat salobre
Vive en esteros, caños, marismas y lagunas litorales. Necesita pequeños refugios acuáticos conectados y con una calidad del agua suficiente para completar su ciclo vital.
Amenazas
La desecación, la contaminación, la transformación de salinas, la pérdida de canales y la introducción de especies exóticas pueden reducir rápidamente poblaciones ya muy fragmentadas.
Seguimiento y conservación
Los programas autonómicos estudian abundancia, extensión y estado de las poblaciones. Conservarlo exige mantener el funcionamiento hidráulico de los humedales y evitar cambios bruscos en sus condiciones.
Un indicador discreto
La presencia del salinete revela que una salina no es solo una instalación productiva o un paisaje de aves. También alberga comunidades acuáticas pequeñas y muy especializadas.
Fuentes principales
- Junta de Andalucía — Programa de conservación del salinete y el fartet
- Junta de Andalucía — Ordenación del Parque Nacional y Natural de Doñana